viernes, 13 de enero de 2012

Luis María Uriarte | Ampliación del Museo Bellas Artes de Bilbao

Por Carlos Garmendia Fernández

©Patxi Cobo


















Aprovechando la exitosa y muy recomendable exposición de Antonio López que actualmente se puede visitar en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, he decidido iniciar mi colaboración en HIC* presentándoos el proyecto de ampliación y rehabilitación de este museo, a cargo del Arquitecto local Luis María Uriarte.

Dentro de la vorágine urbanística en la que se ha visto envuelta la capital vizcaína los últimos 15 años, marcada por la construcción de proyectos más o menos discutibles, con repercusiones más mediáticas que menos y casi siempre con firma de Arquitectos de renombre internacional, todavía ha quedado espacio (menos del que a muchos nos gustaría) para una Arquitectura sensata, sobria y elegante, concebida a partir del conocimiento del lugar.

Un ejemplo de este tipo de Arquitectura es la actuación de Uriarte en el Bellas Artes bilbaíno, finalizada a finales de 2001 tras ganar un concurso convocado en 1997 con un jurado en el que figuraban nombres como Moneo o Foster.

Por aquel entonces el museo estaba conformado por 2 edificios de gran valor arquitectónico, un primer volumen construido en 1945 y una primera ampliación llevada a cabo por Álvaro Líbano en 1970 con una estética racionalista muy poco habitual en la ciudad.

© El Correo Digital. Izq: Ampliación 1945 (Líbano). Dcha: Primer edificio 1970

La propuesta de ampliación buscaba mejorar la comunicación horizontal y vertical entre los dos edificios, así como aumentar la superficie expositiva.

Tanto el nexo de unión como los nuevos espacios diseñados por Uriarte buscan siempre respetar los edificios existentes, creando una envolvente permeable adosada al muro ciego del museo que ilumina esa fachada neoclásica a la vez que contiene una gran rampa para asumir la diferencia de cotas entre los dos edificios antiguos.

A su vez, el Arquitecto libera diferentes espacios para optimizar los servicios destinados al visitante y modifica los accesos, hasta entonces enfocados a la actual plaza Euskadi, y enfoca estos hacia la plaza Arriaga y la plaza Chillida, redirigiendo el flujo de visitantes hacia el gran parque verde de Doña Casilda, uno de los pulmones de Bilbao y al cual daba la espalda el primero de los edificios del Museo.

Un proyecto muy acertado, discreto y directo, sin alardes ni pretensiones desmesuradas que actúa de manera ejemplar en uno de los equipamientos culturales más importantes del País Vasco.






 Video explicativo por Luis María Uriarte

Fotografía por Patxi Cobo y LMU

6 comentaris:

Anónimo dijo...

¡Gran arquitecto y gran profesor!
V.L.

Anónimo dijo...

Es un edificio estupendo.Tranquilo, sencillo, silencioso. Un buen trabajo.

Anónimo dijo...

qué quieres decir con silencioso? que el edificio no hace ruido o bien algo más subjetivo como que se implanta con discreción?

Anónimo dijo...

Arquitectura elemental de limites claros. Espacios muy pensados, es muy agradable y de gran riqueza material. Pensado para ser vivido, para la persona. Una gran obra.
A

Anónimo dijo...

Qué alegría encontrarme este proyecto en el blog!!
Es una de las mejores obras que se han construido en Bilbao los últimos años y una gran olvidada cuando se habla de la ciudad!!
Qué gran acierto esta publicación, enhorabuena!!!

Anónimo dijo...

Genial, un claro ganador de aquel concurso.
Logicamente hoy nadie se acuerda de las otras propuestas.
Luce bien por si mismo.

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